Por: Susana Dayanara Jasso
El acceso a la computadora y los gadget es cada vez más común, sobre todo en las generaciones de jóvenes, estos artefactos forman parte de su habitus, y es más difícil concebir la vida de los estudiantes carente de las nuevas tecnologías. Estas se han conformado no sólo como un apoyo al almacenar gran cantidad de información, sino que se han convertido en parte de su identidad social, son símbolos de prestigio sobre todo entre más funciones y capacidades tengan, símbolos que consolidan la validez social del estudiante ante su grupo de congéneres, y que son esenciales en las redes de relaciones sociales. Red que puede ser aprovechada para el aprendizaje.
Tampoco debemos dejar de considerar la gran relevancia que toman en la vida del estudiante, a través de estas herramientas puede lograr parte de sus objetivos, como la realización de sus tareas formales, la investigación, la captura, almacenamiento y envió de información, hasta la socialización y el entretenimiento. Como herramientas facilitan el aprendizaje cuando están dirigidas a un objetivo, o son compatibles con algunos tipos de aprendizaje como el significativo, donde se pueden usar para generar preguntas iniciales o para enlazar un aprendizaje previo.
Cuando las computadoras y los gadget los vemos desde la visión de recursos, que hacen posible la consolidación de entornos ricos en información e inmersos en las innovaciones, los podemos utilizar como elementos que también propician la propia creatividad del alumno, y esto puede aprovecharse para incrementar la motivación en las sesiones de clase.
Sobre todo hay que tener presente como docentes que para el estudiante las computadoras y los gadget les dan cierta capacidad de expresarse y hacerse entender. La forma en que se configuran en el mundo es con estos aspectos, y por lo tanto los inmiscuyen en sus relaciones, en su comunicación y en la forma que aprenden.
Lo que hay que preguntarnos como docentes es ¿Qué tanto hemos asumido conscientemente estos aspectos como parte de la vida del estudiante? A veces la brecha generacional y el miedo a manejar las innovaciones tecnológicas, nos hace reaccionar de forma tajante ante el uso de la tecnología, y hasta en ocasiones convertirnos en persecutores del estudiante que entra con un ipod a realizar un examen o con su palm ¿si en su palm toma apuntes y la lleva para usar la calculadora como sabemos exactamente que esta copiando?
Debemos asumir que cada día los aparatos son más sofisticados y se pueden cubrir, debemos afianzar los conocimientos y formar en un marco axiológico a los estudiantes, para evitar cualquier mal uso de estos recursos, y sobre todo debemos asumir el compromiso de actualizarnos y de utilizar las innovaciones que habrá en los gadget en función de nuestros objetivos de aprendizaje. Es decir construir el aprendizaje en función de la realidad del estudiante y del mundo.